Un buen puñado de amigos se juntan un sábado cualquiera para disfrutar de su deporte favorito. Presagio de lo que iba a acontecer en el Tour esa tarde, con la demostración de Contador, quisieron emular al madrileño de Pinto y terminar la jornada con la ascensión a la ruta pintoresca de Vïcar.
Gines, un aficionado que cada vez mas le pica el gusanillo de este deporte, dejó muestra fotográfica de esa calurosa mañana de julio.